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domingo, 11 de agosto de 2019
"En 1966 me EXPROPIARON mi comercio, quiero que me PAGUEN": la historia de un anciano cubano #Cuba #Comunismo
viernes, 7 de septiembre de 2018
Familia del #PresoPolitico Eliecer Gongora fue robada por la policía de la #DictaduraComunista en #Cuba
viernes, 14 de abril de 2017
Activista Eliécer Ávila víctima de robo por autoridades efectúa protesta en aeropuerto de La Habana #Cuba
sábado, 18 de marzo de 2017
domingo, 4 de enero de 2015
Aumento de robos en diciembre #Cuba
Informó desde Artemisa, Cuba, Jorge Bello Domínguez, Red Cubana de Comunicadores Comunitarios.
miércoles, 22 de octubre de 2014
Delincuentes asaltan sede policial en #Venezuela
martes, 14 de enero de 2014
Policía roba juguetes del Día de Reyes #Cuba
domingo, 29 de diciembre de 2013
Asalto a pleno sol en Artemisa, #Cuba

lunes, 10 de diciembre de 2012
Annia Peralta DENUNCIA desde Santiago de #Cuba que régimen ha robado Ayuda Humanitaria
sábado, 10 de noviembre de 2012
José Díaz Silva relata su arresto y decomiso de sus pertenencias
miércoles, 7 de diciembre de 2011
Hugo Chávez malgasta 800 millones de dólares diarios
martes, 17 de mayo de 2011
Seguridad del Estado de Cuba "roba, amenaza, secuestra, ..."
viernes, 4 de marzo de 2011
Denuncian desde Cuba decomiso en Aduana y Envíos Postal
viernes, 28 de enero de 2011
Oswaldo Álvarez Paz fue víctima de robo a mano armada
sábado, 16 de octubre de 2010
Cuba: Robo y corrupción

Foto: Mercedes María Martínez enmarañada en un mar de papeles. En su primera carta expresó: confío en la revolución y sus dirigentes.
Barcelona/ Mambí en A/ Una profesora cubana de Educación Física al regresar de trabajar en Venezuela recibió las cajas con sus compras de manos de las autoridades cubanas responsables de esa custodia y transporte, faltaban artículos de su propiedad y de una compañera suya, reclamó, salió acusada ella misma y tras decomisos arbitrarios aguarda una condena de 4 años de prisión, según declara.
La licenciada en Cultura Física, Mercedes María Martínez Carvajal, de 47 años de edad, vecina de calle 124 # 6509, El Mariel, Habana, Cuba, es madre de dos hijos, uno con retraso mental.
Carece de antecedentes penales. Por su trabajo recibió durante 27 años la máxima evaluación de sus superiores: M.B., y en 1985 la medalla Servicio Distinguido que le impuso el Gral. Senén Casas Regueiro.
Fue una de los miles de cubanos que envía el Gobierno al extranjero en auténtica reedición del alquiler de esclavos: El Estado cobra por el trabajo de ellos, les prohíbe toda libertad de movimiento y hasta el libre envío de los artículos que compran con su salario.
Muchos profesionales ven en esa super-explotación su única oportunidad de viajar y progresar ganando algunos dólares que ahorran con privaciones para comprar “lujos prohibitivos” en Cuba, como equipos electrodomésticos, ropa y zapatos.
El Gobierno no permite a los internacionalistas enviar sus compras, son las autoridades de "la misión" quienes las almacenan (a veces 11 meses), la embarcan y entregan a un jefe del propietario en la aduana del Puerto de La Habana.
Tras 20 meses y 3 días de esa "misión internacionalista", Mercedes Martínez regresa a Cuba en diciembre del 2008.
El superior Sergio Alejo Cuesta Arozarena, que debía entregarle sus cajas con sus compras, la visitó y le dijo que por repentina apendicitis no podía retirarlas de la aduana para entregárselas y lo haría al salir de su operación quirúrgica.
Mercedes Martínez corrió a la aduana con su familia, alarmada por noticias de robos de los paquetes bajo responsabilidad de las autoridades de "la misión" y aduanales.
Únicamente, Cuesta Arozarena, podía retirar las cajas propiedad de Mercedes, pero ella insistió alegando los robos y el responsable del almacén le entregó sus cajas previo recibo y sin permitirle abrirlas para verificar el contenido.
Ya en su casa con sus cajas advirtió Mercedes el embalaje alterado; al abrirlas encontró que faltaban equipos, ropa, zapatos y diversos artículos (licuadora, batidora, una docena de pantalones, sábanas y camisetas), en su lugar colocaron ropa inservible, piedras y pedazos de poliespuma.
Entre sus cosas venía un paquete de otra compañera que quedó en Venezuela. El hijo de ésta lo recogió en el hogar de Mercedes, y aunque ella le explicó lo del robo y le dijo que lo abriera allí y chequeara su contenido, el joven se negó y se lo llevó sin abrirlo. Al día siguiente presentó su queja de "revolucionaria internacionalista" ante las autoridades de Cuba-Deporte. El joven acudió también, pues al igual que ella había sido víctima de robo.
Al día siguiente Mercedes Martínez fue arrestada en su hogar; la policía en el cuartel de El Mariel le impuso un careo contra el joven y otros dos familiares que la acusaron de ladrona y "contrarrevolucionaria", salió a las 12 de la noche previo pago de $1000 pesos de fianza.
Relata Mercedes Martínez: “El jefe Cuesta Arozarena, presentó unas declaraciones juradas falsas de mi equipaje como que todo estaba correcto, son falsas por tachaduras y letra ajena a la mía, como demostró prueba grafológica, pero en el juicio las aceptaron como válidas y no a las verdaderas en mi poder. Desde el principio reclamé una prueba de mi letra que demostrara la falsedad de esos papeles, y lo que conseguí fue que a la escuela en que trabajo llegara sonando la sirena de un auto de la policía para sacarme de la clase y llevarme al pueblo de Caimito para la prueba gráfica que demostró que no era mi letra".
En 12/2OO8 acudió a la Fiscalía General de la República, por lo que consideró maltratos en la Fiscalía Provincial y cuenta que un veterano fiscal, Herranz, le aconsejó:"Tienes que moverte, porque te quieren chivar"(perjudicar).
La policía la citó con frecuencia, registraron su hogar, la primera vez encontraron que todos los artículos estaban en regla, según la declaración jurada del embarque y le aconsejaron que no buscara abogado, la segunda volvieron de parte de la mayor Sonia y el policía Liosmani Pérez Rosales, quien se llevó la computadora bajo amenaza de acusarla por desacato si se negaba.
Cuenta Mercedes Martínez: “Dijo que se la llevaba sólo por 3 días para examinarla, jamás la volví a ver, corrí a la Jefa de la Fiscalía del Mariel, Carmen C. Malagón, y se echó a llorar: "Yo tu caso no lo conozco, me siento culpable de haber autorizado a la mayor Sonia para el registro, porque yo no he visto tu expediente". ¿Si yo hubiera robado los equipos iba a adornar mi casa con ellos y acudir a protestar de los robos confiadamente? Vivo una pesadilla, escribí y acudí a todas las instancias hasta dos veces: Departamento técnico de Investigaciones en 100 y Aldabó, Atención a la Población del Ministerio del Interior, a denunciar a la mayor Sonia, Fiscalía Provincial y Fiscalía General de la República, Consejo de Estado, en vano, en la Fiscalía Provincial me decían que la Fiscalía General ya me había respondido, pero nunca vi la respuesta. El juicio fue el 6 de octubre en el Tribunal Provincial de La Habana, en Artemisa, me comunicarán la sentencia el 13 de noviembre, me contaron desde antes que la fiscal Niurka Tabares Valdés hablaba mal de mí y compadecía a los que, según ella, yo había robado, me trató agresivamente, igual la jueza Migdalia Peñalver, que me impedía hablar cuando yo quería explicar. La policía ha hecho de mí lo que le ha dado la gana, me han humillado, nadie me maltrató tanto nunca, me enfermaron de los nervios, sufrí un pre-infarto, mi hijo menor, retrasado mental, está alterado, el mayor también, hasta suspendió asignaturas en la universidad, me han destruido a mí y a mi familia, en mi trabajo, la ESPA (Escuela de Iniciación Deportiva) de Artemisa, no me han dicho nada, pero están reduciendo plantillas y hoy pusieron en mi puesto a un joven sin mi antigüedad y capacitación, sospecho que sin sancionarme me van a echar, la fiscal pidió una condena de cuatro años con internamiento aunque carezco de antecedentes penales, el abogado defensor sostuvo mi inocencia y buena conducta como trabajadora revolucionaria e internacionalista. Periodista, ponga que lo principal es que tienen que devolverme mis tres equipos: la computadora, la nevera y el equipo de música."
La acusada invoca méritos de lealtad "revolucionaria" que le inculcaron, la hacen "confiable", un denunciante le dijo "contrarrevolucionaria", no sale de su estupor de que ya no valen esos méritos en este pantano "revolucionario" en que imperan la corrupción, la desprotección legal, y para no reconocerlo, el sistema apaña los atropellos de cualquier policía y autoridad.
Al borde de la cárcel de mujeres, lo menos que debería preocuparle a Mercedes son sus tres equipos: “pacotilla” por la que se esforzó y que en vez de felicidad le atrajo policías rapaces y acusaciones tramitadas con celeridad inusual en los meandros del sistema legal de Cuba.
Es un reporte desde La Habana, Cuba, de Jaime Leygonier, Hablemos Press.
martes, 1 de septiembre de 2009
Denuncia enviada por el preso político del Grupo de los 75, Arnaldo Ramos Lauzurique, desde la prisión provincial Nieves Morejón de la Provincia de Sancti Spíritus
Martha Beatriz Roque Cabello
31 de Agosto de 2009._ Yo, Miguel Fardales Roque, denuncio el suceso ocurrido el pasado 23 de abril en el campamento de reclusos Paniní. Salí de pase el día 10 de abril y me incorporé el día 13 en tiempo y forma, conmigo traje la suma de 14 490 pesos (moneda nacional) con la idea de comprarle a mis hijos jimaguas unas montañesas y un D.V.D., ya que ellos estudian para maestros y se gradúan con notas satisfactorias y ese era el regalo que ellos han soñado tener. Yo poseía este dinero en mi casa, de una herencia testimoniada que mi padre me dejó antes de morir. Este dinero lo mantuve en mis pertenencias hasta el 23 de abril, que el capitán jefe del campamento Félix Pérez Muñoz, me vio el dinero y me preguntó que para qué era ese dinero y yo le expliqué para lo que yo lo quería, y que al día siguiente 24 de abril la mamá de mis hijos vendría a buscar el dinero, ella iba a realizar las compras de los regalos. En ese momento el vio 11 760 pesos y me los decomisó, sin saber que en una bota de mis pertenencias quedaban 2 735 pesos, que yo tenia apartado. Llegó el día 24 y vino la mamá de mis hijos a buscar el dinero y se encontró con el problema que me había decomisado el dinero destinado a mis hijos.
Ese mismo día 24 por la noche -para ser más exacto a las 11 pm- me fueron a buscar y me condujeron en una "Wasawa" hasta la prisión, allí me llevaron directo a la celda. Pero el personal que me trajo, que eran 4 ó 5 guardias, yo los estaba mirando por el cristal y estaban bebiendo ron. Cuando ya me encontraba en la celda, los guardias estaban borrachos y le hicieron una requisa a mis pertenencias buscando más dinero, pero yo no entregué el dinero que estaba dentro de la bota, porque ellos decían que si me encontraban un peso me entrarían a golpes. Emprendieron a ofenderme que yo era un hijo de p… que yo era un s..., que ese dinero yo me lo había robado o que yo tenia algún negocio en el campamento; y no cesaban de ofenderme y de amenazarme.
Esa madrugada me ubicaron en una celda que no tenía cama y pude descansar en el piso hasta el otro día. La mañana siguiente -día 25 de Abril- sin precisar hora me vienen a buscar la policía de instrucción, donde fui llevado para el vivac, allí me hicieron otra requisa y me encontraron el dinero; y me dijeron por qué yo no lo había entregado el día anterior y yo les conté: "por el estado de embriaguez que se encontraban los guardias y las amenazas y las ofensas que usaron en mi contra". Una vez en el técnico yo declaro al instructor que me atendía, capitán Osmel, la procedencia del dinero y para qué yo quería ese dinero, estuve en el Vivac 10 días. El instructor me dijo que era cierto el dinero de la herencia de mi papá, que yo no tenía ningún problema y que volvería para mi campamento de nuevo. A los 10 días me fueron a buscar y me trajeron para la prisión, sé que me dijo un guardia que yo estaba revocado, que me quitaron la granja (campamento), y mis hermanos fueron a ver a Francisco el jefe de todos los campamentos y él le dijo a mis hermanos que no entregaría el dinero, que nombraran un abogado que eso tenía que ir a un juicio y aquí estoy, sin saber nada y nadie me dice nada. En la granja a mí, ni a nadie le han dicho que no se pueda tener ningún término de dinero.