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viernes, 12 de agosto de 2011

Un buen gesto


Por: Martha Beatriz Roque Cabello.
El pasado 1º de agosto durante el Séptimo Período de Sesiones Ordinario de la VII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Raúl Castro –en el discurso de clausura- hizo referencia a la necesidad de reducir prohibiciones y regulaciones y modificar decisiones que perduraron innecesariamente. Y dijo textualmente: “…aprovecho la oportunidad para informar a los diputados y a los ciudadanos que nos encontramos trabajando para instrumentar la actualización de la política migratoria vigente”…
Esta “voluntad” de transformar las posibilidades de entrada y salida del país ha creado una gran expectativa en la nación cubana. Hay que resaltar que en sus palabras, Raúl Castro se refirió a la condición de emigrantes económicos de la mayoría de los que se marchan, explicando que las aspiraciones de mejorar el nivel de vida constituyen la principal motivación para los movimientos migratorios en general; pero no obstante siempre hizo mención a la Ley de Ajuste Cubano, que “ha provocado numerosas muertes de inocentes”, con lo que aspira a quitar toda responsabilidad al actual régimen por los que se expatrían en medios navales rudimentarios.
Ahora bien, lo que hace pensar que las soluciones serán de “aguas tibias” es el hecho de que se plantee que para la flexibilización de la política migratoria se tendrá en cuenta el derecho del Estado revolucionario de defenderse de los planes injerencistas y subversivos del gobierno norteamericano y sus aliados, así como, las que llamó “contramedidas razonables” para preservar el capital humano, creado por la Revolución, frente al robo de talentos.
De esta explicación se puede desprender que al menos ya hay dos restricciones sugeridas: la primera sería para la disidencia interna y los miembros del exilio que han trabajado para la instauración de la democracia en Cuba, y la segunda para los graduados universitarios de carreras sensibles para la dictadura, como por ejemplo: medicina, informática, relaciones internacionales, etc.
Quizás entonces sueña el que piense verse en el aeropuerto internacional José Martí o en cualquier otro de la isla, viajando hacia otro país sin tener que presentar una “tarjeta blanca” como permiso de salida y pagar 150 cuc (peso cubano convertible) por esta especie de carta de libertad de los esclavos; o habiendo dejado atrás, en manos del gobierno, todos los bienes que pudo acumular durante su existencia, incluyendo su cuenta bancaria.

Foto: Balseros preparándose para la aventura de la búsqueda de libertad.
En el supuesto caso de que este propósito se hiciera realidad y que todo saliera “a pedir de boca”, quedaría el estigma de un incalculable número de presos –en cárceles cubanas- por los delitos de entrada y salida ilegal del territorio nacional, previstos en los artículos 246, 247 y 248 del Código Penal; sancionados éstos que en muchos casos han sido víctimas de las restricciones migratorias y que algunos de ellos cumplen largas condenas por ser reincidentes y multirreincidentes.
La inmensa mayoría del pueblo cubano vería con mucho agrado que se les ofreciera a estos reclusos una amnistía para que pudieran recobrar sus vidas –junto a su familia- y aprovechar el momento en que se permita salir “sin prohibiciones” del país y hacer realidad lo que les quedó tronchado.
Si se recogieran firmas para avalar esta demanda, muchos ciudadanos estarían dispuestos a darlas. Si se hiciera un plebiscito con la pregunta ¿Daría usted amnistía a los sancionados por delitos migratorios? La respuesta sin lugar a dudas sería: SI.
La supresión de estas condenas se podría entonces considerar un buen gesto por parte de los que detentan el poder y un paso en el camino del “cambio”. Y es que hasta el momento no se vislumbra la senda por donde se va a transitar para resolver los innumerables problemas por los que atraviesa la nación cubana.
Para un poco que calmar la tensa situación en la que vive el ciudadano promedio, desposeído del cumplimiento de hasta la propia Constitución Socialista, ya que las acciones de las personas y de la sociedad no están apegadas a la juridicidad y mucho menos al respeto de la dignidad plena del hombre; deben plantearse soluciones de inmediato, y esto lo sabe muy bien el gobierno, que trata de salir en estos momentos –demasiado tarde- en defensa de la ética y el respeto a la legalidad, con la idea de todo un proceso de institucionalización; pero hasta ahora, son todas palabras.

lunes, 20 de julio de 2009

LAS CONVERSACIONES MIGRATORIAS…Y ALGO MÁS

Recomiendo la lectura de éste artículo, no solo por su actualidad y el vaticinio de las posibles consecuencias de las conversaciones migratorias que realizan Cuba y EUA, sino porque reafirma una vez más, que el actual gobierno de Cuba no representa al pueblo cubano, lo que en otras palabras se pudiese decir, que NO ES UN GOBIERNO LEGÍTIMO, por esto, una vez más les recuerdo a todos los cubanos y lectores, la importancia de firmar la DECLARACIÓN DE GOBIERNO ILEGÍTIMO, en un intento por impedir que el gobierno actual de Cuba, pueda continuar manipulando al pueblo cubano, con acuerdos que no apoyamos.
Francisco Sau Boíx - Mambí


 

Por: Lcdo. Sergio Ramos

Voceros del Departamento de Estado de los Estados Unidos han iniciado nuevas conversaciones migratorias con el régimen cubano. Estas han dado comienzo en Nueva York y según sus voceros abarcarán los temas de la migración y del correo para viabilizar los envíos de correspondencia a Cuba.

De nuevo se sientan solo dos partes: Washington y La Habana. Falta la parte más importante: El Pueblo Cubano, que de nuevo está ausente y es el más afectado. A éste no le han consultado, ni tiene participación alguna. Las determinaciones que allí se tomen serán a espalda de los cubanos.

Nada nuevo. Los mambises no estuvieron en la mesa de negociaciones con España en 1899 que dio lugar al Tratado de Paris. Tampoco los cubanos exiliados y opositores tuvimos participación en las conversaciones durante la administración Carter en los ochenta, ni en las de la administración Clinton en los noventa que dio lugar al infame concepto "pies secos, pies mojados": Los que llegan a tierra son acogidos, los que se interceptan en el mar son repatriados…pero la tiranía es la misma para ambos casos.

Ahora, bajo la administración Obama, los Estados Unidos tratará de ampliar las frecuencias y amplitud de los viajes y de los envíos de cartas y paquetes por correo a Cuba. El régimen, por necesidad de sobre vivencia y control buscará restringirlos y controlarlos, pero a su vez, de sacar el mayor fruto económico para el bolsillo de la dictadura.

Están en juego problemas muy importantes para los cubanos, entre ellos la sobrevivencia de la Ley de Ajuste Cubano. Una ley que ha permitido abrir las puertas de la libertad (aunque sea prestada), a un pueblo oprimido por la más feroz tiranía que haya existido en la América. La dictadura quiere eliminarla, porque al colocar a los cubanos en el mismo nivel migratorio que el resto del mundo, se quita, propagandísticamente, un reconocimiento de su carácter dictatorial extremo. Sin embargo, el régimen siempre tratará de garantizarse una alta cuota de salida de cubanos, pues ésta ha sido una válvula de descompresión ante las crisis de descontento popular. Un modo de sacarse de encima a sus opositores y enemigos. Aplicación de un viejo proverbio que es una constante en la estrategia política del régimen: "A enemigo que huye, puente de plata".

Esto es lo que está sobre la mesa. Pero, ¿qué es lo que puede estar oculto bajo la mesa de conversaciones? Recordemos que José Marti decía que: "En política, lo real es lo que no se ve". Una cosa es lo que se le dice al público y otra lo que se habla y acuerda en privado.

Estas conversaciones pueden ser el inicio de un concertado plan de ruta para la normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Este propósito muy bien podría ser la realidad que le ocultan a la opinión pública. El elemento clave de "lo que no se ve ". Recuérdese que durante su campaña electoral Barak Obama prometió de un cambio de política hacia Cuba. De hecho, ha dado ciertos pasos en esa dirección tales como liberalizar las restricciones de viajes a los cubanos al exterior, y el envío de remesas. También se ha movido para liberalizar el envío de celulares y otras tecnologías de comunicación.

En las actuaciones de la política internacional se ha de observar los hechos del presente inmediato proyectándolo hacia el futuro. Así que se precisa analizar esta cuestión prospectivamente tratando de visualizar los posibles eventos y escenarios que puedan surgir como resultado de las conversaciones. Por lo menos, hay que ir tan lejos como puedan avanzar las partes negociantes en ésta administración, que pudiera cubrir el periodo de los próximos ocho años.

Existen muchos temas de interés para la Casa Blanca y Punto Cero. Incluye la liberalización o eliminación del embargo, y la normalización de las relaciones diplomáticas y comerciales entre ambos gobiernos. Este puede ser el norte real y solapado de ambos lados de la mesa. Esa normalización conllevaría la toma de una serie de medidas que pueden afectar adversamente las verdaderas aspiraciones del gran ausente y víctima de esta tragedia: El Pueblo de Cuba.

Existen poderosos intereses económicos en Estados Unidos que desean tener en Cuba los mismos beneficios de un sistema de inversiones como lo hay en China o Viet Nam. A la corrupta cúpula gobernante de Cuba le gustaría implementar un modelo al estilo de esos dos países asiáticos. Es decir, realizar la mutación del Estado Marxista-Leninista al Estado Corporativo del nazismo. Una mutación que se ha realizado en esos dos países orientales, manteniendo por ficción dialéctica, la jerga de Mao, Marx, Lenin y Ho Chi Ming. De hecho, en las altas esferas del Consejo de Estado de Cuba se ha estado analizando la aplicabilidad en Cuba del modelo de la Ley de Inversiones de Viet Nam.

La chinización o vietnamización de la economía cubana representaría el afianzamiento en el poder absoluto de la actual clase gobernante hiper-privilegiada. La mutación producirá el incremento del enriquecimiento de los jerarcas de la cúpula, a costa de un pueblo trabajador esclavo, empobrecido y sin derechos humanos, como pasa en China y en Viet Nam.

Toda inversión de capital demanda la estabilidad política en el país. Y aquí aflora el otro peligro por comunidad de intereses con distintos propósitos. Los inversionistas que piden un ambiente estable y la cúpula que necesita un ambiente sin enemigos políticos internos y externos que amenacen su poder y riquezas.

Los acólitos de Punto Cero buscarían la implementación por parte de Estados Unidos de una política de ojos vendados ante los atropellos y violaciones de derechos humanos contra los opositores dentro de Cuba, tal como está sucediendo con China.

También procurarían la neutralización del exilio militante, para transformarlo en una masa emigrante. Cuba demandará extradiciones de ciertos exiliados que a su juicio son sus enemigos más peligrosos. Estados Unidos pedirá aceptación de la deportación de todos los cubanos con expediente criminal en Estados Unidos y hasta posiblemente, la deportabilidad de los que sean declarados en un status migratorio "ilegal", lo que sería el fin de la Ley de Ajuste Cubano.

El resultado de una oculta ruta de normalización de relaciones entre ambos países, será el reconocimiento de la tiranía y la perpetuación de la esclavitud del pueblo cubano.

¡Y ESTO ES INACEPTABLE!!

Por eso, es importante que los cubanos estemos muy atentos a lo que sucede entre estos dos negociadores ya conjurados, y demandar enérgicamente la no negociabilidad del insoslayable derecho a la libertad, a los derechos humanos y a la soberanía del pueblo de Cuba, y exigir la total y completa salida del poder de los hermanos Castro y sus secuaces, para dar paso a la verdadera libertad total para Cuba y su pueblo.