
El domingo 10 de Mayo, segundo domingo de Mayo, como cada año se celebra el Día de las Madres, día especialmente significativo y emotivo, sobre todo para aquellos que no pueden depositar una flor sobre la tumba familiar, para honrar a las madres que en su día formaron una familia, hoy destruida por la emigración forzosa, más parecido a un destierro encubierto.
La destrucción de la familia cubana, es una especialidad en grado superlativo, dada a la Dinastía de los Castro. Esa división familiar es lo que ha debilitado la fuerza del pueblo, y fortalecido el yugo que lo oprime.
El pueblo cubano, al igual que casi todas las culturas de nuestro planeta, siempre valoró la unión familiar como el pilar de la sociedad, y la madre como lo sagrado dentro de la familia y la sociedad. Como resultado a esa importancia del papel de la madre tan significativo, surgen infinidad de expresiones relativas a la madre. Baste recordar, algunas de esas expresiones un tanto ofensivas, como de exclamación, de dolor, etc. Son muy conocidas algunas, como: ¡de madre!, ¡su madre!, ¡hijo de su madre!, ¡Ay mi madre!, ¡la madre que lo parió!, etc., etc., etc.
En ésta fecha, no podemos dejar de recordar a todas las madres cubanas, que sufren y padecen las carencias económicas y de libertades sociales y humanas, que cada día les regala la Dinastía de los Castro. Madres como las "Damas de Blanco", que sufren día a día la injusta represión del encarcelamiento de sus esposos, hijos y familiares, Hilda Molina, que se le niega poder viajar a Argentina a reunirse con su hijo y nietos, Héctor Ramírez Rodríguez, que desde Chile viajó a Cuba para despedirse de su madre en estado terminal, negándosele de manera cruel e inhumana la entrada a territorio cubano, falleciendo su madre sin antes poder ver a su hijo, y así, infinidad de madres cubanas que padecen y que no pueden recibir un beso y una flor de su hijo, porque el poder supremo de la pestilente Dinastía de los Castro, así lo desea.
Estos hechos son conocidos por todo el mundo gracias a internet, por lo que asombra al mundo en general, e indigna a los cubanos en particular, cuando organismos que se auto titulan defensores de los Derechos Humanos, como las Naciones Unidas, permiten que firmen el Pacto Internacional para los Derechos Civiles y Políticos, un gobierno como la infame Dinastía de los Castro, o que diplomáticos y mandatarios de diferentes países, intenten defender a éstos que ordenan que sean golpeadas las Damas de Blanco, como lo han sido éste domingo 19 de Mayo, a la salida de una misa en la que pedían libertad para sus hijos y familiares.
En el corazón de todos los cubanos que defendemos la democracia, está constantemente presente las madres cubanas, esas dignas herederas de Mariana Grajales, pero también, y que no se les olvide, llevamos en nuestro pensamiento, las continuas humillaciones que sufren las madres cubanas por los esbirros y los lacayos de la Dinastía de los Castro, de esos, también tenemos presente, "sus madres".
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